Juzgado de garantía de Rancagua decretó prisión preventiva para el ex canciller del arzobispado de Santiago

El cura permanecerá en prisión, mientras se realiza la investigación de 180 días decretada por el juez para dilucidar si cometió los delitos por los que fue imputado. El imputado, de 56 años, tiene sobre sí una acusación de siete casos de abuso sexual y estupro contra menores, motivo por el cual la fiscalía de la región de O’Higgins, encabezada por el fiscal Emiliano Arias, ordenó su detención.

El pasado mayo, la fiscalía abrió una investigación en su contra, tras darse a conocer los hechos que habrían afectado a cuatro menores, pero a la fecha actual los casos suman siete, ocurridos presuntamente entre 2002 y comienzos de este año. Las víctimas tenían entre 11 y 17 años; cinco menores abusados son sobrinos del religioso, otro corresponde a uno de sus acólitos y el restante es un joven que fue abusado en Rancagua en 2004. Cabe señalar que Muñoz era el encargado de recibir las denuncias en el arzobispado de Santiago sobre casos de abuso sexual en la iglesia y además era asesor directo del cardenal Ricardo Ezzati, titular del arzobispado. Preguntado sobre la situación, Ezzati aseguró a los periodistas que la iglesia «tiene la disponibilidad de colaborar con la Justicia en todo lo que sea requerido».

Los casos de abusos sexuales han conmocionado a la Iglesia católica chilena y el pasado junio el papa Francisco aceptó las renuncias de cinco obispos, luego de que 34 miembros de la conferencia episcopal de Chile le ofrecieron sus cargos tras ser citados a él vaticano por el pontífice.

Dos de los cinco que fueron alejados, Juan Barros y Horacio Valenzuela, fueron acusados directamente de encubrir los abusos contra menores por las víctimas del párroco Fernando Karadima.

 

 

 

 

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