EL MINISTRO DE DEFENSA ALBERTO ESPINA, ANUNCIÓ QUE SE COMENZARÁ A REVISAR LOS PROCESOS DE ADMISIÓN AL SERVICIO MILITAR.

Lo anterior tras un tiroteo en la Escuela de Caballería Blindada de Iquique, que dejó tres soldados muertos. Ese día, el recluta del Ejército Marco Velásquez González, de 18 años, mató al sargento segundo Fernando Zamorano Fuentes, de 39, y al cabo primero Pedro Benavides Ramírez, de 31, para después suicidarse.

Tras el trágico hecho, se conoció que el soldado había sido evaluado y tratado el año pasado por un problema psiquiátrico en 2018 y había sido dado de alta en diciembre pasado, pese a los ruegos de la familia y del propio recluta de darle la baja. Espina afirmó que su ministerio espera que en un breve plazo las investigaciones que llevan adelante la justicia y el propio Ejército «nos permitan conocer cuáles fueron las causas que motivaron estos dramáticos hechos». «No solo para determinar las responsabilidades que corresponden, sino también para hacer una revisión minuciosa del procedimiento de postulación, selección, ingreso, exámenes y seguimiento durante todo el tiempo de permanencia de los jóvenes, hombres y mujeres que realizan el servicio militar», añadió el ministro.

Expertos han señalado que el tratamiento psicológico que recibió el soldado, apenas siete días, como lo dijo el propio director del recinto militar, fue deficiente «en todo el sentido de la palabra».

La psicóloga y académica de la Universidad Diego Portales, Guillermina Guzmán, fue tajante al señalar que el Ejército cometió «una negligencia muy grave dentro del contexto de derechos humanos» dejando a Marco Velásquez inserto en las actividades propias de la institución como el portar armamento de guerra «más aún teniendo los antecedentes de un intento de suicidio». En ese sentido, su madre, Claudia González, dijo que su hijo tenía un cuadro de depresión debido al constante ‘bullying’ que sufría por parte de algunos compañeros, lo que derivó a un intento de suicidio dentro del recinto en diciembre pasado.

«Lo internaron solo por cuatro días y supuestamente iba a estar en un trabajo psicológico y me lo mandaron para la casa», acusó González.

En estos días han circulado por las redes sociales un sinnúmero de vídeos donde aparecen sus compañeros de armas maltratándolo psicológicamente.

El ministro de Defensa, recalcó que se revisarán los test y exámenes psicológicos que se hacen a los más de 11 mil hombres y mujeres que hacen el servicio militar «de tal manera de impedir o tratar de impedir que hechos tan dramáticos como el ocurrido se repitan.

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