Malísimo, la nada de participación.
En la elección de gobernador regional, se emitieron apenas 418.540 sufragios, donde estaban habilitadas para sufragar más de 14 millones de personas.
TAL CUAL: Lo habíamos advertido que estas elecciones tendrían una de las abstenciones más grandes de los últimos años, el panorama era desolador en los locales de votación.
Pero, no cree también que a lo mejor falta una autocrítica seria de los políticos de que las cosas no la han hecho muy bien y que la ciudadanía ya no quiere nada con ellos.
Es cosa de ver la evaluación que le hace la gente a toda la clase política y para que decir a los honorables diputados y senadores.
Eso demuestra la incapacidad para atraer con un programa serio y con rostros creíbles que carece hoy la política.
Algunos candidatos a gobernadores criticaron duramente al gobierno por no incentivar e informar a la gente para que acudiera a votar en estas primarias. Recordemos que el Ejecutivo no estaba de acuerdo con estas elecciones, la derecha entera se oponía.
También se acusó de un boicot en contra de estos sufragios, mientras otros políticos acusaron derechamente al Servel que no fue capaz de fusionar las mesas.
El fracaso de estas primarias más que echarle la culpa a los políticos o partidos, estuvo en las reglas del juego, mal diseñadas.
Evidentemente, sin financiamiento, sin franja, sin información no hay elecciones. Por allí partieron los problemas.
Chile les dijo adiós a los partidos y a los «políticos de carrera».

