Una nueva derrota sufre el Gobierno del presidente Piñera, quién en su afán de no aceptar el proyecto aprobado en el Congreso por amplia mayoría para el tercer retiro del 10% desde las AFP lo envió al Tribunal Constitucional.
Lo que no dimensionó, por la poca expertis ministerial, era que no todos los ministros del Tribunal votarían igual que en el segundo retiro, donde el resultado fue 5 a 5 y dirimió la presidenta del mismo, quién fue su asesora del segundo piso en su primer mandato.
Esa poca visión de la realidad nuevamente al Gobierno le pasó una mala experiencia, a pesar que sus propios parlamentarios aconsejaban no acudir al Tribunal Constitucional.
Ahora, la lógica indica que el Proyecto enviado por el Congreso debe ser promulgado y evitar los vetos que sí puede hacer. Pero la derrota está consumada en su último bastión que lo sostiene como lo es o era el Tribunal Constitucional.
Asimismo, esta derrota tendrá muchos damnificados, por lo que no sería de extrañar un cambio de gabinete en las próximas horas.

