Tras detectarse en Nueva Zelanda el primer caso de coronavirus por transmisión comunitaria desde febrero, la primera ministra, Jacinda Ardern, estableció en todo el país un confinamiento estricto de tres días denominado «cierre relámpago».
El caso fue descubierto en Coromandel, localidad cercana a Auckland, la ciudad más poblada de la pequeña nación. Por lo pronto, aunque la secuenciación genómica todavía no ha finalizado, se asume que se trata de un caso de la variante Delta, cepa mayoritaria en una gran cantidad de países que destaca por su rápida transmisibilidad, un 90 % más efectiva que la variante original surgida en China.
De acuerdo a las autoridades sanitarias, esta estrategia busca cortar de raíz una mayor transmisión comunitaria del virus a futuro a través de una investigación epidemiológica que tiene como objetivo detectar los contactos estrechos de este «caso cero», testearlos y aislarlos para prevenir nuevas problemáticas.
El cierre que obliga a volver al llamado «Nivel de alerta 4» comenzará a la medianoche de este miércoles 18 de agosto a nivel nacional y resulta el primero que afecta a todo el país desde la respuesta inicial a la pandemia hace más de un año.
En esta fase todas las escuelas, lugares públicos y la mayoría de los negocios deberán cerrar y solo las tiendas que ofrecen servicios esenciales como comestibles, gasolina y productos para la salud podrán permanecer abiertas.
Además, en caso de precisar salir del hogar se deberá utilizar de forma obligatoria la mascarilla.

