“Estos resultados nos confirman que la pandemia ha afectado a todas las familias, pero nos permite mirar con detención a aquellos que están viviendo una situación más compleja y que requieren de un mayor apoyo en estos momentos difíciles”, informo el ministerio de Desarrollo Social, al presentar las conclusiones de la Encuesta Social covid-19, un estudio que busca caracterizar los efectos socioeconómicos directos e indirectos que ha generado la pandemia en los hogares del país.
El trabajo, que fue realizado durante el mes de julio arroja resultados preocupantes: 59,4% de los hogares declaran haber disminuido sus ingresos totales durante la emergencia, y 41,5% estima que bajaron a la mitad o menos de los que percibían previo a la crisis.
Otro dato que llamó la atención es que el porcentaje de viviendas que declararon que sus ingresos “no les alcanzan” para financiar sus gastos pasó de 16,5% antes de la emergencia a 48,8% en la actualidad.
El estudio fue elaborado por Desarrollo Social, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La encuesta entregó un panorama de la situación laboral a nivel nacional, mostrando que durante la pandemia un 38,4% de los hogares disminuyó su número de personas “ocupadas” en un trabajo remunerado. Durante el desarrollo de la emergencia, 27,4% de las viviendas ha declarado no tener a ninguno de sus miembros con trabajo.
También se destaca un nivel importante de personas que presentan niveles de moderados a severos de ansiedad, depresión o una mezcla de ambas (21,4%).

