Lo anterior es una iniciativa que se replicó en más de 120 países del mundo.
Los manifestantes llevaban pancartas se podían leer frases como «No queremos un medioambiente, lo queremos completo»; «Respete la existencia o espere resistencia», «El Futuro se destruye con indiferencia» y «No hay planeta B», entre muchas otras.
El movimiento Viernes por el Futuro señaló que presentó un petitorio de varios ejes fundamentales al gobierno y que declararon «estado de emergencia climática y ecológica» en nombre de la sociedad civil chilena.
Los organizadores recordaron que Chile es una de las 195 partes que firmó voluntariamente el Acuerdo de París, comprometiéndose a mantener el calentamiento global estrictamente bajo los dos grados centígrados, idealmente bajo los 1,5 grados. El calentamiento global, desde la era preindustrial hasta ahora, es de 1° centígrado según el último informe publicado por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) y se necesitan, según dijeron, transiciones «rápidas y de gran alcance» para que las emisiones disminuyan en 45 % al 2030, alcanzando el «cero neto» en 2050 con un aumento proyectado de 1,5 grados centígrados.
En la cita informaron que en Chile, se conformaron dos instancias alternativas a la cumbre medioambiental del mundo, la COP25, que tendrá lugar en Chile en diciembre próximo. Ellas son la Cumbre de los Pueblos y la Sociedad Civil por la Acción Climática, las que reúnen a unos 100 movimientos sociales, ONGs y organizaciones ambientales, territoriales, sindicales, de las ciencias y la academia que presionarán al Gobierno a seguir el ejemplo internacional y declarar «Emergencia Climática» como Estado de Chile.

